Hace 30 años
Hace 30 años llegaba a la Argentina la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y nos dio, desde ese dia en adelante, pero sobre todo ese dia...una esperanza de la cual veniamos careciendo...¡Que sensación única vivir la emoción de una solidaridad internacional concreta y oficial ¡ Ese dia también se mostraron los peores rostros de dos constructores de simbología y de relatos. Jose Maria Muñoz y Julio Lagos, se hicieron complices de los dictadores, llenaron de vergunza la profesión de periodistas y le faltaron el respeto al pueblo argentino. Muñoz ya murió y ojalá su recuerdo no pase mas por la forma en que relataba futbol sino que quede para siempre mancillado y avergonzado en las umbrales mismos de la tración y la corresponsabilidad con parte de los crimenes del Proceso Militar. Julio Lagos, vive, trabaja en medios y sigue opinando y hablando y nunca le escuché una versión autocrítica de lo que hizo aquella vez en que se bajo los pantalones, entrego el alma y vendió su honra con los asesinos de la Dictadura.
También hubo, en aquellos dias, lugar para la valentía y el coraje político. Herminio Iglesias, el "inculto" dirigente peronista de Avellaneda, el que recibe mas cachetazos de la historia que plácemes, al que acusan con un cinismo "interno-peronista" vergonzoso de haber sido el causante de la derrota electoral del PJ en 1983 (cuando en esos momentos, con la mayoría de esos dirigentes, con un candidato que no calentaba ni a un esquimal, con una no aclarada vinculación con sectores del gobierno que se iba y con una demanda social, política e histórica que no comprendimos, perdiamos igual con cajon quemado y sin cajón quemado), al que pocos recuerdan por lo que bueno que hay que recordar...presentó ante la Comisión ,con su firma (y entre otros las de Bittel, Corach) una denuncia sobre los crimenes de la Dictadura y un pedido de urgente vuelta a la institucionalización democrática del pais.
Mientras los cultos como Ernesto Sábato, almorzaban con Videla y lo llenaban de elogios, Los "bestias" como Herminio ponian su nombre, su cara y su firma para denunciar internacionalmente al gobierno asesino.

